domingo, 16 de agosto de 2009

La payasada institucional.

Que payasada la de la rendición de cuentas del gobierno nacional presentada este domingo en la tarde por el canal institucional. Con todas esas cifras, videos y estadísticas que “demuestran” que TODO en el país está bien, y la maravillosa presencia de todo el gabinete del presidente Uribe el gobierno nacional dejo perfectamente claro que dichas rendiciones de cuentas sirven mas como estrategia publicitaria que como un ejercicio de la democracia.

Esta estrategia publicitaria evoca la ostentísima pero denigrante publicidad del gobernador del valle Juan Carlos Abadía, que es, según encuestas realizadas, el gobernador más popular del país. Sin embargo, eta popularidad no se debe a obras de infraestructura vial o políticas económicas o desarrollo social en el departamento, se debe a esta parafernalia propagandística de dudoso contenido. Recordemos que el gobernador Abadía se le mide a todo: desde ponerse la sudadera del equipo y aparecer en gigantescas vallas con deportistas vallunos, hasta crear noticieros institucionales en las que aparece cantando melodías vallenatas a los que se les ha cambiado la letra.

Las cosas no van tan mal. Pero tampoco tan bien. Ciertos eventos como el paro cañero del año pasado no fue mencionado en dicho noticiero, porque solo se enfoca en las cosas buenas. Me dirán que es una buena estrategia, y en efecto lo es. El problema es que los gobiernos en verdad crean que no hay nada por hacer.

Con la rendición de cuentas del presidente Uribe pasa algo diferente, y es que el auto halago puede llevarlo a una segunda reelección mediante la aprobación del tan sonado referendo. Según esta rendición de cuentas, se ha aumentado el presupuesto para el pago de pensiones. Sin embargo, el diario El tiempo publico el jueves pasado en el que se informaba sobre la pérdida de 120 millones de pesos destinados al pago de estas pensiones. Y este es solo un ejemplo, el cual podría tener todo un nuevo alcance si analizamos que en este país se pierde y se pierde plata, especialmente para los derechos sociales de la población.

La población colombiana debería ver estos magacines institucionales como una payasada, otro sábados felices, el problema es que se presente a la audiencia con tanta credulidad que para lo único que mejoren sea la popularidad de los gobernantes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario